6.1.2009 Indice de artículos / Índice de Artículos

¿Debo cambiar de trabajo?

Por Hudson & Highland


Esta es una pregunta que casi todos nos hacemos muchas veces a lo largo de nuestra vida.

 

 

Planteemos un cambio de trabajo, en particular, el cambio a una compañía distinta.


¿Por qué?

 

 

Márcate objetivos


 

¿Es el momento?

 

 

Preguntárselo a diario


Como nunca se sabe cuando va a llamar alguien a tu puerta, y no puede dejar de ser, en algunos momentos, más que una lotería, debes preguntarte periódicamente si tu trabajo actual sigue siendo un camino para alcanzar tus objetivos. Por tanto, debes tener unos objetivos (profesionales y personales), y haber definido el camino más adecuado para alcanzarlos, junto con algunas posibles alternativas, para el caso de encontrarte con obstáculos imprevistos.


¿Cómo se hace ésto? ¿Cómo estar preparados para contestar a la pregunta: "¿Debo cambiar de trabajo?", que sin duda nos hacemos todos alguna vez a lo largo de nuestra vida? ¿Cómo saber si un posible cambio es coherente con nuestra carrera profesional?

 
Cómo ser un buen profesional


Los profesionales que avanzan son aquéllos que han sabido conocer sus habilidades, aptitudes y aspiraciones y en función de ellos se han marcado unas orientaciones que les sirven de guía.


El éxito no es sólo un título importante, ni un sueldo espectacular. Ni siquiera es sólo haber conseguido muchos "logros", aunque tiene que ver con éstos. El éxito viene dado por la satisfacción íntima que sentimos cuando hay un equilibrio entre las aspiraciones personales, profesionales, sociales y familiares... según el orden de prioridades de cada uno.


Tiempo para pensar


La explicitación de nuestras prioridades exige reflexión, madurez, responsabilidad y tiempo. Debemos dedicar el tiempo necesario a este asunto. Las prioridades y los objetivos no se cambian muchas veces a lo largo de la vida. Hay personas que no las cambian nunca. Otras sí.


Tenemos que pararnos y pensar. Y tenemos que decidir qué queremos ser en la vida. Esto no lo puede hacer nadie por nosotros.


Esto no es todo. Para poder decidir quién queremos ser debemos saber quién somos en este momento, qué sabemos hacer, qué nos gusta hacer y qué no nos gusta hacer.


Y esto lo averiguamos examinando en detalle nuestra vida anterior, lo que hemos hecho, qué hemos disfrutado en cada episodio, por qué, en qué consistía,... en definitiva, qué habilidades hemos aprendido y queremos seguir desarrollando.


Tenemos que pararnos, pensar y decidir qué queremos hacer en lo que nos resta de vida.


¿Para qué valgo?

 

 

¿A dónde ir?
La manera de decidir dónde cambiar es la misma que para decidir por qué cambiar. Debemos buscar información sobre aquellas empresas donde sí podremos realizar lo que queremos conseguir. Debemos conseguir mucha información. Esto no es fácil, pero no es imposible. Es cuestión de trabajar con constancia, método y determinación. Como antes, preguntando y pensando, pensando y preguntando.

  1. Una vez conseguida la información que necesitamos, debemos priorizar los resultados, y abrirnos, al mismo tiempo, suficientes alternativas. Hay que tener objetivos claros, pero no ideas fijas. Es posible que existan caminos muy directos, pero éstos pueden estar cerrados, por circunstancias del mercado u otras ajenas a nosotros. Tengamos un "Plan B".
  2. Y entonces, ¡a la carga! Nuestra vida la hemos de construir nosotros, la vivimos nosotros, y somos nosotros los protagonistas, no los agentes pasivos. Debemos tratar de conseguir lo que queremos, no estar a la espera del trabajo ideal, el premio de la lotería o el príncipe azul salvador.

 

Síntomas de cambio

 
Hasta aquí hay un planteamiento serio y profundo, aunque existen también otros síntomas claros e inequívocos que nos llevan a la necesidad de plantearnos un posible cambio, algunos de carácter interno, como por ejemplo, cuando nos sentimos desilusionados, inquietos, sin entusiasmo, y otros de carácter externo.


Entre ellos, el que la marcha de nuestra empresa sea muy negativa, el que recibamos claros síntomas de que nuestros superiores no están satisfechos con nuestro trabajo, cuando cambia la política de la empresa y la forma de actuar nos parece incorrecta, o simplemente se ha enrarecido el ambiente y no estamos a gusto.


Piensa, decide, y actúa


Recomendamos hacer este ejercicio para dirigir su carrera, hacer lo que quiere hacer y decidir sobre su vida. El principio es que debemos evitar el ¿qué va a pasar? para centrarnos en el ¿que voy a hacer? Cada uno es dueño de planear su futuro y de luchar por lo que quiere conseguir, y para ello hay que pensar, decidir, y actuar.


Así estarás preparado para cuando te llamen con una propuesta de cambio, y podrás valorar si te conviene de verdad pensando en tu carrera profesional a largo plazo, o si es una oportunidad que debes dejar pasar aún cuando pueda parecer brillante a primera vista. Además, las reflexiones anteriores te serán sin duda útiles para decidir iniciar un proceso de cambio, te llamen o no.


Un último consejo: suele ser mejor no dejar un trabajo anterior antes de encontrar el que queremos. No conviene precipitarse, y menos jugar con nuestras responsabilidades familiares, en estos tiempos difíciles, en los que tener un trabajo es ya un éxito. Se lo dice un headhunter.

Los profesionales de éxito, sea cual sea su nivel, son aquéllos que han sabido conocer sus habilidades, aptitudes y aspiraciones y en función de ellos se han marcado unas orientaciones que les sirven de guía.